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Regreso a general

28 abril 2016

12 razones por las que Los Verdes/ALE nos oponemos al CETA

Recientemente has oído hablar mucho del TTIP, el acuerdo negociado entre la UE y EEUU del que hemos elevado las amenazas para la gente común a ambos lados del Atlántico. Pues bien, existe otro tratado transatlántico que pronto será votado en el Parlamento Europeo y que plantea los mismo problemas. El acuerdo entre la UE y Canadá, el CETA, es una bestia diferente al TTIP, pero su contenido es igual de preocupante. Estas son las razones por la que estamos preocupados.

Simon McKeagney, Editor-jefe campaña TTIP Grupo Verde

1. Porque la transparencia es peor que en el TTIP

Las protestas públicas por el secreto que rodea al TTIP obligó a la Comisión Europea a liberar documentos previamente clasificados y a habilitar salas de lectura para las europarlamentarias y parlamentarias nacionales en toda Europa. Aunque creemos que la Comisión puede hacer más en el TTIP, esto no ha ocurrido durante las negociaciones del CETA. El predominio de los lobbies empresariales durante las negociaciones ha sesgado los acuerdos hacia de las multinacionales más poderosas del mundo incluso antes de la públicación del texto final. Los tratados secretos no son buenos para la democracia, CETA incluido.

2. Porque los "tribunales" para los inversores merman nuestra democracía

Bajo la presión de la opinión pública en Europa, la Comisión intentó reformar el controvertido mecanismo ISDS, el cual permite a los inversores extranjeros demandar países si sienten que sus beneficios se han visto mermados por el impacto de nuevas leyes o regulaciones. Aunque Canadá ha sido el país desarrollado más demandado en 2014, ambas partes han estado de acuerdo en incluir los derechos de los inversores bajo el nuevo acrónimo denominado ICS o Investment Court System. Con el ICS hay aspectos que han sido cambiados, pero no nos confundamos, el ICS, como el ISDS, otorga derechos exclusivos a los inversores extranjeros para demandar países, socavando nuestros sistemas judiciales en Europa y Canadá.

Informe: La nueva propuesta de inversión de la UE no previene del ataque de las corporaciones

3. Porque entramos en un terreno desconocido con respecto a los servicios públicos

Por primera vez, la UE ha negociado un tratado comercial con una "lista negativa" para los servicios. En pocas palabras, significa que a menos que los gobiernos europeos excluyan específicamente servicios, todos los servicios, incluyendo los futuros, serán automáticamente abiertos a competencia de servicios de proveedores extranjeros. Mecanismos como "punto muerto" (standstill en inglés) o "trinquete" llevan las clausulas de liberalización actuales más allá, siendo muy difícil (y costoso) para los gobiernos devolver los servicios a la gestión pública.

Leer: llamada a rechazar el CETA de la Federación Sindical Europea de Servicios Públicos.

4. Porque las grandes farmacéuticas tienen tratos suculentos

Las demandas de las farmacéuticas europeas podrían añadir billones al coste del sistema provincial de salud canadiense al asegurar derechos de patentes más largos para los medicamentos. Según el Consejo de Canadienses "se estima que los cambios en la protección de patentes de medicamentos en el CETA podría elevar el coste de nuestro sistema púbico de salud entre 850 millones y 1.65 billones de dolares anuales. Esto es el 13 por ciento del coste total que los canadienses paganen medicamentos durante un año.

Tratados como el CETA, también bloquean las actules normas de patentes, haciendo difícil para los gobiernos europeos considerar bajas los períodos de patentes para abaratar el gasto de los consumidores en salud.

5. Porque presiona para que Europa cambie sus normas en biotecnlogía y OMGs.

La resistencia europea a los alimentos modificados genéticamente ha sido durante muchos años un punto de discordia con nuestros amigos al otro lado del Atlántico, teniendo con Estados Unidos y Canadá respectivos casos en la OMC en el pasado. Después dede todo, Canadá es el tercer productor de transgénicos en el mundo.

Food Secure Canada tomó nota de que el grupo industrial pro-CETA CropLife celebrara el CETA, ya que considera que "establece un grupo de trabajo biotecnológico que acorta los tiempos para la aprobación de productos modificados genéticamente para cultivo en la UE, para fortalecer una regulación 'basada en la ciencia' y revisar 'la presencia de niveles bajos' en las políticas de productos no-OMG importados. Si bien esto no deshace las leyes europeas respecto a OMGs, el CETA contribuye más aún a la presión pro-OMG  en los procesos de regulación de la UE. 

6. Porque lo que no está en el acuerdo, está en el acuerdo

Una víctima sorpresa, que no leerás en el texto, son las normas internas de Europa sobre los combustibles fósiles más contaminantes. La implementación de la Directiva de Calidad de Combustible (FQD), una pieza crucial para reducir las emisiones de carbono de la UE, se retrasó durante varios años pocos años después de que las negociaciones del CETA se pusieran en marcha en 2009. La FQD supone que el alquitrán proveniente de las arenas bituminosas era un 20 por ciento mayor en emisiones de carbono comparado con el petróleo convencional, pero cuando reaparece 5 años después de que el CETA fuera aprobado, esta disposición había sido suavizada significativamente. Las evidencias sugieren que Canadá presionó fuertemente para suavizar la FQD, usando el CETA como palanca. Esta negociación entre bastidores en arenas bituminosas sucias muestran la verdadera naturaleza de los tratados comerciales y el sacrificio de las normas.

7. Porque perjudicar economías locales no es progreso

El CETA ataca las normas que tienen como objetivo beneficiar las comunidades locales y municipios. La UE argumentó con éxito retirar los programas de comprar local "que aseguran el empleo local" según el Consejo de Canadienses.

Los programas y las leyes que apoyan a las empresas locales han sido el objetivo de las multinacionales, y los acuerdos comerciales proveen a estas una vía legal para acabar con las decisiones nacionales. The Mesa Power Group, una compañía energética propiedad de un multimillonario de Texas, T. Boone Pickens, reclama 775 millones de dólares en un desafío a la Ley de Energía Verde de la provincia de Ontario, que da preferencia de acceos a operadores de energía eólica locales.

De manera similar, la Comisión Europea sostiene que esas leyes son discriminatorias y actúan como "barreras al comercio de localización". Sin embargo, creemos que el apoyo a las empresas locales es esencial para la creación de economías locales fuertes y vibrantes.

8. Porque la contratación pública no tiene que ver solo con el precio

Los gobiernos locales y nacionales a ambos lados del Atlántico utilizan licitaciones públicas para cumplir con las opciones políticas. Esto significa que compañías de licitaciones deben cumplir criterios sociales, laborales o medioambientales. Sin embargo, el capítulo de  Contratación del CETA no incluye cláusulas con criterios sociales. En cambio, recoge que los contratos pueden ser adjudicadas a la oferta "más barata" o "mas beneficiosa". El "más beneficioso" no tiene necesariamente que considerar la sostenibilidad ecológica u otros factores de interés público.

El CETA también restringe la futura directiva de contrataciones interiores uniendo los criterios internacionales. Los gobiernos locales, durante la última revisión de la Directiva de Contratación, exigieron el levantamiento de los umbrales de licitación para así tener más libertad de contratación. Esto fue rechazado por la Comisión basándose en que los acuerdos internacionales nos habían unido a los umbrales existentes. El CETA, junto con otros tratados, afecta a nuestra habilidad para redifinir y mejorar las herramientas que utilizamos para lograr políticas públicas importantes.

9. Porque es débil respecto al medioambiente y las trabajadoras

A diferencia de los derechos exclusivos de obligado cumplimiento para los inversores, el CETA no incluye reglas para proteger los derechos de las trabajadoras y la protección del medioambiente. La Confederación de Sindicatos de Alemania (DGB) criticó esta cuestión, exigiendo un "capítulo de derechos de las trabajadoras', protección medioambiental y desarrollo sostenible para ser diseñado de manera ejecutable como el resto del tratado". Pero el texto final no cumple con estas exigencias.

 

10. Porque las agricultoras y ganaderas locales lo sufrirán

Se permitirá un tonelaje total de 130.000  toneladas de ternera y cerdo para la exportación de Canadá a Europa bajo el CETA, en un momento en el que las agricultoras ya están sufriendo precios bajos, Irlanda, Francia y Dinamarca serán las que particularmente sufrirían más. Los Verdes, también nos preguntamos cuan posible será asegurar que solo llegue carne libre de hormonas al mercado de la UE y cómo se llevarán a cabo los controles. La calidad de toneladas de carne enviadas de un lado al otro del Atlántico también es cuestionable.

11.Porque tenemos que ser realistas con el cambio climático

El acuerdo climático del año pasado en París, hace un llamamiento a los gobiernos para que realicen cambios para lograr del objetivo de reducir la temperatura global "muy por debajo de los 2ºC".

Sin embargo, las disposiciones de industrias en favor de acuerdos como el CETA cortan el espacio regulador para que los gobiernos actúen. En particular, recientes casos de ISDS en los que Canadá se ha visto envuelta han mostrado que las decisiones legislativas para proteger el medioambiente están siendo el objetivo de la industria de combustibles fósiles. La empresa TransCanada está buscando 15 mil millones de dólares en compensación a Estados Unidos por compensación bajo el tratado NAFTA, después de que Obama tomara la decisión de cancelar el oleoducto Keystone XL. Las compañías de combustibles fósiles también han buscado compensación por moratorias de fractura hidráulica (fracking) (Lone Pine contra Canadá) y contra los planes de Energía Verde y Economía Verde de Ontario (Mesa Power contra Canadá, 2011)

De hecho,una investigación reciente sugiere que el uso de las cláusulas de los inversores serán el principal objetivo para congelar nuevos esfuerzos para regular "cuando el objetivo no es ganar la disputa y recibir la compensación, sino desalentar la regulación "

12. Porque la presa se rompe con el ISDS

Si bien la protección de los derechos de los inversores no es nada nuevo, los tratados actuales cubren un mero 1% de de Estados Unidos y las inversiones canadienses en la UE. Solo 8 estados miembros tienen un mecanismo ISDS con Canadá, y solo 9 países de Europa del este contienen el ISDS con Estados Unidos. Con el CETA, los derechos de los inversores extranjeros serán ampliados por diez. El 81% de las filiales de Estados Unidos podrían lanzar ataques de arbitraje internacional solo con el CETA, según la ONG Public Citizen. A pesar de que este mecanismo tóxico no tiene un impacto discernible sobre la FDI y los casos que desafían el interés público van en aumento, decenas de miles de empresas estadounidenses y canadienses obtendrán nuevos derechos que las personas y empresas comunes no tienen. Esto fundamentalmente alterará la relación que los inversores y multinacionales extranjeras tienen con nuestros sistemas judiciales y nuestras democracias, como peor.

 

*Traducción : Alejandro Aguilar

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