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Regreso a general

23 octubre 2016

Representantes públicos de Europa y Canadá se unen contra la firma del CETA

Esta semana celebramos la contracumbre ciudadana del CETA, a la que acudieron numerosos miembros de la sociedad civil y cargos públicos europeos para plasmar su compromiso contra dicho tratado.

Alejandro Aguilar, Editor

Esta semana celebramos el CETA Citizens Summit, la contracumbre de representantes de la sociedad civil y actores políticos de Canadá y Europa unidos para pedir la suspensión de la firma del CETA. Asistieron europarlamentarios como Florent Marcellesi, Ska Keller, Ernest Urtasun, Mania Albiol o María Arena, entre otros. Amir Khadir, miembro de la Asamblea Nacional de Quebec, Canadá , dijo que el CETA es todo menos un acuerdo de “libre comercio“:

 

‘Los acuerdos de libre comercio son libres sólo por el nombre. En Quebec, el CETA tendrá graves consecuencias e impactos sobre nuestra vida cotidiana: desde lo que comemos, hasta nuestra economía local, o el incremento en el precio de los medicamentos’.

 

Gerardo Pisarello, primer teniente alcalde de Barcelona, quien acudió al evento, declaró que el CETA pone en peligro las reglas ambientales y sociales, los derechos de las trabajadoras y a la pequeña y mediana empresa en Europa y Norteamérica. Así mísmo previno que los deseos del ayuntamiento de Barcelona de remunicipalizar el agua o la energía y el fomento del cooperativismo se verían bloqueados de firmarse el CETA o el TTIP. También aludia a diversos aspectos que traerían consigo este tipo de tratados Florent Marcellesi tras rubricar su compromiso contra el CETA ante la sociedad civil:

 

"Los acuerdos bilaterales como el CETA y el TTIP entre la UE, Canadá y EEUU respectivamente, son tratados que tratan de acabar con la soberanía de parlamentos, gobiernos y municipios para proteger los derechos sociales, la salud, la política ambiental o el desarrollo local y que llega a imponer cláusulas (como la ICS) para que tribunales de arbitraje participados por las grandes multinacionales decidan en sus disputas contra las instituciones democráticas; como ya ocurrió en otros países como Eslovaquia, donde el gobierno tuvo que pagar a una empresa aseguradora el equivalente de su presupuesto de Sanidad por revertir la privatización de su sistema de salud"

 

No es un problema de países, es un problema para la Democracia

El comienzo de la contracumbre fue de la mano de Yannick Jadot, eurodiputado de Los Verdes / ALE y vicepresidente de la comisión de Comercio Internacional; quien criticó el CETA por considerarlo antidemocrático.

 

‘ No es un problema de países. Es un problema de atentado contra la democracia. El comercio ya está muy liberalizado. Las grandes empresas no están sufriendo, quien sufre es la ciudadanía.’


Jadot hizo alusión a la ausencia de informes que justifiquen el ISDS o, su versión maquillada, el ICS y que muestren que no solo benefician a las multinacionales frente a la ciudadanía y pymes. Además habló de los puestos de empleo en peligro por el TTIP y el CETA, los cuales se cifran en 600.000 y 200.000 respectivamente, y puso de ejemplo del peligro que clásulas como la ISDS ocasionan hablando del caso de Rumanía, quien se ve amanezada a ser demandada a través del sistema de controversias por una empresa canadiense al bloquear un proyecto de extracción de oro.

Si el TTIP carece de transparencia, el CETA aún más. A ello se refirió María Arena, eurodiputada del Partido Socialista belga al acusar a la Comisión Europea de tratar el CETA como un acuerdo mixto pero que luego no acepta dialogar sobre el mismo.

 

‘Estoy harta de escuchar a la Comisión decir que Valonia está bloqueando un tratado democrático. Estemos o no a favor del CETA, tenemos que proteger la democracia y, hasta ahora, este tratado no lo hace.’

 

Son 2.000 mil los territorios libres de TTIP y CETA en Europa. Esto muestra lo importante que han sido las movilizaciones realizadas hasta ahora y el trabajo realizado en los ayuntamientos. Ello envía un mensaje muy importante a políticos estatales y europeos. Sin embargo, Helmut Scholtz (GUE) hablaba sobre el daño que la austeridad ha hecho a la confianza en la política, algo que mermaba la lucha a nivel provincial a la vez que animaba a preguntarse cómo queriamos organizar el comercio en el siglo XXI. Tiziana Beguin, del Movimiento 5 estrellas lo tenia claro:


‘No se puede justificar el crecimiento del PIB en detrimento de los servicios públicos y la democracia.’


Informes sin credibilidad

Son bastantes el número de informes realizados en los que se analiza el CETA acusados de estar realizados desde una posición no independiente para beneficiar a los lobbies interesados en la firma de este tratado y el TTIP. No es de extrañar si estos mismos lobbies son los que los financian. Sobre ello habló Pierre Kohler, de la Tufts University, en su conferencia “Nuevas evaluaciones económicas”, en la que realiza un análisis de anteriores informes económicos sobre el CETA.


Pierre Kohler se describió a dichos estudios como “faltos de independencia y rigor profesional” y de estar basados en “premisas poco realistas y, por lo tanto, resultados poco realistas” refiriéndose a los datos sobre PIB y exportaciones. Los datos más relevantes de su estudio se encontraron en que las exportaciones en la UE provocarían una distorsión de flujos del comercio que haría que los países más pequeños sufrieran, un estancamiento de la inversión privada y una caída del número de empleos y financiación del sector público. En su opinión, los estudios del CETA no son útiles para asesorar a representantes electos.


¿Sistemas de arbitraje ilegales?

Los sistemas de controversias como el ISDS o el ICS en el NAFTA (el acuerdo de comercio e inversiones entre Mexico-EEUU-Canadá) han mostrado el acoso al que están sometidos los gobiernos por las multinacionales a la hora de hacer políticas. Y es una cláusula que cada vez se encuentra en este tipo de tratados denominados ‘ de última generación’. El profesor Angus Van Hurten explicó que actualmente el ISDS cubre el 20% de los tratados de comercio internacionales, el cual se expandiría un 80% sumando el TPP (Acuerdo Transpacífico) y el TTIP en un 80%, convirtiéndose en una regla de carácter global. ¿Se puede vetar el ICS por ser incompatible con las leyes europeas?. Es posible. Actualmente
se estudia acogerse al art. 218 del Tratado de Funcionamiento Europeo.

Son muchos los aspectos negativos que Los Verdes / ALE vemos en el CETA y, también en el TTIP. ¿Merece realmente la pena jugarnos lo que tanto nos ha costado conseguir a lo largo de muchos años por un acuerdo mal planteado?. Por supuesto que no, por eso conseguiremos pararlos y reconducir el comercio hacia a donde siempre debió ir: al bienestar de la ciudadanía y el respeto al medio ambiente.

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